El mortero es un instrumento de laboratorio, cóncavo acompañado de una maja, mano o maza del mismo material del que está desarrollado. Sus capacidades y materiales de fabricación para laboratorio son diversas.

  • Mortero de Ágata: posiblemente el mortero de laboratorio más utilizado, ya que esta variedad de cuarzo proporciona una elevada dureza y resistencia a la abrasión, algo esencial en su utilización para moler sustancias duras en el proceso de trabajo. Además tiene una baja porosidad que minimiza la perdida de material y la contaminación de muestras o materiales. Estos suelen presentarse en formas octogonales.
  • Mortero de cerámica: especialmente pensados para triturar sustancias de poca dureza en el laboratorio. Cuenta con superficie esmaltada en el exterior y la exterior y base sin esmaltar para mejorar su agarre. Estos morteros cuentan con una alta resistencia a los productos químicos agresivos, así como a las altas temperaturas o cambios en estas.
  • Mortero de vidrio: proporciona unas propiedades similares a la cerámica gracias a su fabricación con vidrio de borosilicato de alta resistencia y acabado rugoso en el interior y la mano, permitiendo además transparencia en base y laterales.

 

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